EN QUE POSICION DEBE DORMIR SU
NIÑO?
Dr. Elías
Jiménez F.
La pregunta frecuente de muchos padres
sobre la posición en que deben dormir los niños es aún
motivo de controversia, y obviamente se refiere a los niños de
pocos meses de edad, ya que los mayores, generalmente después de
los cuatro meses, adoptan la posición mas cómoda para ellos
y con frecuencia cambian de posición durante el sueño.
Hace algunos años se creía
que la mejor posición era boca abajo, por ser más estable,
y porque en caso de vómito o regurgitación el niño
podía defenderse con mayor facilidad.
Sin embargo, a raíz de la preocupación
por conocer las causas del llamado Síndrome de Muerte Súbita
Infantil, niños pequeños aparentemente sanos que fallecen
súbitamente cuando duermen, se encontró que este Síndrome
se presentaba con mayor frecuencia en los niños que dormían
boca abajo, por lo que la Academia Americana de Pediatría recomendó
entonces que los niños sanos debían dormir de medio lado
o boca arriba.
Las razones por las que los pediatras
recomendábamos que los niños durmieran boca abajo eran muy
claras: menor riesgo de aspiración en caso de vómito o reflujo,
mayor comodidad para el niño, sueño menos agitado, menor
frecuencia de cólicos, mejor desarrollo motor especialmente del
cuello, menor "aplastamiento" de la cabeza, y la observación
aún vigente de que en niños prematuros la oxigenación
era mejor. A pesar de todas estas razones, la Academia recomendó
cambiar la posición para el sueño en los niños sanos,
y la controversia aun continúa.
La mayoría de los pediatras recomendamos
ahora que los niños sanos duerman de lado. Sin embargo, es una
posición inestable y mas difícil de mantener. Solo el 53%
de los niños de 1 mes permanecen en esa posición, y este
porcentaje aumenta conforme el niño crece, siendo lo común
que terminen durmiendo boca arriba. Pareciera ser entonces que es menor
el riesgo de dormir boca arriba y aspirar, que el de dormir boca abajo
y presentar muerte súbita.
Los fabricantes de implementos para niños
ya han comprendido que de esta controversia pueden obtener algún
beneficio, y ya se consiguen accesorios que permiten que el niño
mantenga la posición de lado.
Es una lástima que el actor principal
en esta disputa, el niño, no pueda opinar durante los primeros
meses de vida. Lo que tenemos que entender los adultos, es que cuando
él opina y decide escoger la posición para dormir, debemos
respetar su decisión, así como debemos respetar muchas otras
de sus decisiones durante el agradable proceso de desarrollo y maduración.