QUE TAN SEGUROS SON LOS SUPERMERCADOS
PARA LOS NIÑOS?
Dr. Elías Jiménez
Estamos acostumbrados a oír sobre accidentes de
los niños en la calle, en las casas, o en las escuelas, y de hecho
el número de niños con accidente por caídas que vemos
cada año en el Hospital Nacional de Niños, es significativo.
Solo durante 1995, atendimos en el Hospital a 14322 niños con caídas,
y aunque la mayoría de ellos, 9706 , tuvieron el accidente en la
casa, en 1090 casos los sitios de la caída fueron muy variables,
estando entre ellos el supermercado.
Los niños van al supermercado por dos razones,
o porque los padres no tienen con quien dejarlos en la casa, o porque
les gusta ir, sobre todo a los muy antojados. Sin embargo, no siempre
tenemos presentes los riesgos que eso implica, fundamentalmente por las
caídas o los golpes desde el carrito de compras.
Recientemente, los médicos del Departamento de
Pediatría de la Universidad de Ohio, analizaron este tema, y encontraron
datos realmente interesantes, que vale la pena comentar.
Durante un período de 15 meses, reportaron a 62
niños con accidentes por los carritos de compras, la mayoría
de ellos menores de 4 años, aunque algunos tenían hasta
10 años de edad. La causa más común del accidente
fue la caída del niño desde el carrito, o la volcadura del
mismo, y en algunos casos el choque contra los carritos, al correr por
los pasillos sin fijarse.
De estos niños, el 79 % presentaron golpes en
la cabeza, el 18 % fracturas de diferente tipo, y el 8 % fracturas de
cráneo, incluso con hematomas intracraneales que ameritaron intervención
del neurocirujano.
Conociendo que este problema se presenta, debemos preguntarnos
como prevenirlo.
Desde luego que lo mas fácil sería no llevar
al niño de compras al supermercado, pero esto no siempre es posible,
sobre todo porque si no tenemos a una persona responsable con quien dejarlo
en la casa, el riesgo de dejarlo podría ser aún mayor.
En algunos sitios se ha implementado el uso de cinturones
de seguridad en los carritos, o el uso de sillas especiales para poner
encima del carrito, pero esto no resuelve el problema, ya que al elevar
el centro de gravedad o al amarrar al niño, estamos aumentando
el riesgo de volcaduras y no las estamos previniendo, sobre todo en el
caso de los niños pequeños.
La solución definitiva, sería rediseñar
los carritos de compras pensando en la seguridad de los niños,
pero como esto no parece factible a corto plazo, deberíamos seguir
los siguientes consejos: