DIARREA CON SANGRE
La diarrea es un síntoma muy común en niños,
y generalmente es muy benigna, se autolimita, o cede solo con dieta y
líquidos. Existen sin embargo algunos signos que ocasionalmente
acompañan a la diarrea, y que son motivo de preocupación,
siendo uno de ellos la presencia de sangre en las evacuaciones.
La causa más común en niños de diarrea
con sangre son las infecciones. Estas infecciones han ido cambiando con
el tiempo. Hace varios años, cuando el Hospital de Niños
abrió sus puertas, era muy frecuente encontrar gran cantidad de
parásitos como responsables de la diarrea con sangre: tricocefalos,
uncinarias y amebas sobre todo. Afortunadamente, con la mejoría
indiscutible de los factores que influyen en el saneamiento ambiental,
sobre todo el agua potable y la eliminación apropiada de excretas,
estos parásitos se convirtieron en una rareza, predominando actualmente
otras causas.
Aun cuando la diarrea con sangre puede tener otros orígenes,
tales como la alergia o algunas infecciones por virus, cuando vemos a
un niño con estos síntomas, pensamos inmediatamente en infección
por bacterias. Quiero referirme a dos grupos de bacterias que ocasionan
este problema: La Escherichia coli y la Shigella.
Estas bacterias pueden ser transmitidas a través
de las heces por el hombre o por algún animal, y contaminar los
alimentos o el agua, y dependiendo de la cantidad del inoculo, de lo agresivas
que sean y de la resistencia del huésped, pueden provocar cuadros
muy leves de diarrea con sangre, que incluso pueden curarse sin tratamiento,
o cuadros muy severos, acompañados de deshidratación, insuficiencia
renal y anemia severa.
Algunos de estos pacientes llegan incluso a fallecer.
El punto más importante se refiere a la prevención
de estas infecciones. Se han descrito cuadros aislados de estas infecciones
y brotes epidémicos. El estudio de estas epidemias nos ha enseñado
su forma de transmisión, y por lo tanto, de prevención.
Una de las epidemias más grandes fue la descrita en el Estado de
Washington en 1993, en donde se encontraron 501 casos de pacientes contaminados
con Escherichia coli (cepa O157:H7), de los cuales se internaron el 31%
y fallecieron 3 de ellos. Todos ellos se enfermaron por comer hamburguesas
contaminadas en una de las cadenas de comida rápida.
En el 63% de estas hamburguesas la temperatura interna de cocción
fue de 60 grados C, siendo la temperatura mínima necesaria para
matar las bacterias de 68.3 C. O sea que si comemos hamburguesa u otras
carnes medio crudas, y no bien cocidas, tenemos el riesgo de contaminarnos
de esta infección, estando los niños mas expuestos a cuadros
severos.
El otro brote importante de infección por E. coli
y Shigella se describió en Portland, Oregon, durante el verano
de 1991. En esa ocasión se enfermaron 59 niños, y el factor
en común de todos ellos fue el haber visitado un parque y haberse
bañado en el lago por un buen rato. Se encontró que el lago
estaba contaminado con materia fecal y la fuente de infección fue
la ingestión de agua mientras nadaban en el lago.
En resumen, si queremos evitar el riesgo de estos cuadros,
que pueden ser a veces muy graves, no permitamos que nuestros niños
coman carne mal cocida, y evitemos a toda costa que se bañen en
lagos o en aguas con alto riesgo de que estén contaminadas, las
cuales desafortunadamente abundan en Costa Rica.