DERMATITIS DEL PAÑAL
La dermatitis o inflamación de la piel en el área
del pañal es un problema muy frecuente en los niños durante
los dos primeros años de edad, y se relaciona fundamentalmente
con la humedad, el calor y el roce en dicha zona, lo que se favorece por
la presencia de orina y heces, y por el uso de plásticos, que mantienen
al niño "seco por fuera y mojado por dentro".
Es un problema que se presenta sobre todo después
de los dos primeros meses de edad, y es más común en los
niños con un fondo alérgico y con piel más sensible.
El no cambiar el pañal a los niños durante la noche, y el
uso de calzones plásticos o de pañales desechables de mala
calidad, con mucho plástico externo y pocas posibilidades de ventilación,
son factores muy importantes para desencadenar la dermatitis.
Al inicio de la dermatitis predomina el enrojecimiento
de la piel, especialmente en las zonas de mayor roce, pero posteriormente
la piel se puede lastimar más, presentándose diferentes
lesiones que incluso pueden llegar a sangrar y ser muy molestas y dolorosas
para el niño.
Cuando la piel está sólo enrojecida, el
diagnóstico puede ser más simple, pero cuando existen otras
lesiones es frecuente que se presente infección por hongos (candidiasis),
por bacterias, o que exista otro tipo de dermatitis asociada, por lo que
el niño debe ser valorado por un médico antes de decidir
el tratamiento más adecuado.
La dermatitis del pañal y las complicaciones aumentan
cuando el niño no recibe leche materna, cuando tiene diarrea o
cuando toma algún antibiótico.
Algunas medidas generales que citaremos a continuación,
nos van a permitir no solo evitar la dermatitis, sino también tratarla
adecuadamente cuando no esté complicada:
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Cambie el pañal del niño con frecuencia, incluso durante
la noche, y use pañales desechables de calidad, que permitan
la transpiración de la piel.
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Utilice jabones sin bactericidas, por ejemplo Dove, Ivory, o Lowila.
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El mejor ungüento es el óxido de zinc. Si se usa con
moderación, permite proteger a la piel del roce y del contacto
con sustancias irritantes.
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Las toallas húmedas que se consiguen para limpiar a los bebés,
pueden ser irritantes para algunos de ellos.
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Los remedios caseros como el almidón, favorecen las infecciones
por hongos.
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Si utiliza pañales de tela, asegúrese que queden bien
enjuagados. Es útil remojarlos al final con agua con vinagre.
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No utilice pomadas con antibióticos o con cortisona si no
han sido indicadas por su médico.
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Si las lesiones no ceden en un plazo prudencial, consulte con su
médico. Sólo examinando al niño se puede establecer
el diagnóstico correcto.